EL PROCESO

Contacté con Sophie en un momento en que me sentía agotada, triste y un poco aislada de los demás, con la sensación de que en mi vida todo eran obligaciones.

La relación fue agradable y de confianza desde el principio. Sophie entendió lo que me pasaba y cuál era mi estado de ánimo. Las herramientas que me ha dado me han ayudado mucho. Tiene una gran capacidad de empatía. Desde el principio sabes que entiende cómo te sientes. Al mismo tiempo tiene la habilidad de señalarte posibles maneras de cambiar el rumbo de las cosas. Primero tienes que darte cuenta de que el lugar en que estás no te hace feliz ni te lleva a ninguna parte.

Algunos ejercicios han sido para mí verdaderas revelaciones que me han ayudado a « ver » dónde estoy y dónde quiero estar. Me han funcionado muy bien todos los ejercicios relacionados con la visualización y la puesta en escena (cambios de posición, interpretación de personajes).
Me siento orgullosa de haber hecho visualizaciones bastante personales, bastante íntimas. Algunos de estos ejercicios son un poco como desnudarse. Ni siquiera tú misma sabes lo que va a salir. Creo que no he llegado a tener miedo. Tenía demasiada curiosidad por ver lo que pasaría…
Me sorprendireron algunos ejercicios sobre todo uno cuando « salían » cosas con las que no había contado, que no tenía preparadas. Es impresionante como te pones en un papel y lo interpretas sin ningún problema, como si soltaras cosas que llevabas dentro sin saberlo.
Me sentí con más poder en especial en un ejercicio de subpersonalidades, en que primero me sentaba en un sillón y explicaba cómo me sentía, y luego me ponía de pie y me evaluaba desde fuera, como si se tratara de otra persona. Fue una sensación increíble : era capaz de verme, de apreciar la poca energía que me quedaba y la tristeza que desprendia.

CAMBIOS

Ahora soy más consciente del papel que juegan la energía y las emociones. Cuido más este aspecto, porque sin energía no conseguiré arreglar nada ni cambiar el rumbo de las cosas.Tengo una mayor conciencia de mi posición frente los demás, del tipo de vínculo que se establece. Me enfado y me disgusto menos, y también pierdo menos el tiempo reviviendo emociones pasadas, he mejorado en la conexión positiva! Sin embargo todavía me cuesta poner límites y sé que tengo que seguir trabajando cómo decir basta o poner límites cuando me quieren atropellar. Defender mejor mis derechos y no dejarme llevar por inercias o por sentimientos de impotencia. Quiero ser un poco menos prudente y darme permiso para equivocarme sin que el mundo se me caiga encima. «Equivocarme sin castigarme», sería mi nuevo lema.

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